Entrevista a Marta R paciente con acúfenos

Hola, qué tal. Te voy a mandar audios porque es un poquito largo todo mi recorrido hasta llegar al Dr. Matías Hernandorena, especialista en otoneurología. Bueno, yo empecé, mi madre, cuando tenía 90 años tenía zumbido en el oido. Y ese día, que mi mamá se quejaba tanto que se quería golpear la cabeza contra la pared del ruido que sentía, tan fuerte. Yo me puse tan mal, tan angustiada, que me subió la presión, o no se bien qué es lo que pasó. Vine muy mal a casa y a partir del cuarto día de ese episodio, estaba en mi casa y empecé a sentir el zumbido. Y dije: “hay dios, ojalá que no me pase”. Y así fue. Fui al baño así en silencio y me empieza fuerte, fuerte, fuerte. Para mi había sido una tortura.

Y bueno, eso continuó. No era tan seguido. Solo lo notaba cuando me ponía así angustiada, nerviosa que me subía el acúfeno.

Una noche me levanté de la cama. Pobre mi marido que lo volví loco. Le dije: “ay! no aguanto más!”. Y pensaba que se me podía repetir la situación de mi mama, que era muy angustiante. Y trataba de calmarme a mi misma. Así que empecé a tratar de tranquilizarme y todo y un día busco en internet, voy a ver a quién puedo recurrir. Y bueno, conseguí el teléfono del dr. Fui a su consultorio. El me comentó cómo era su terapia para el zumbido en el oido y accedí a empezar a usarlo. Así fue. Ahora ya hace un año y cuatro meses. Me faltan dos meses más y lo termino.

Te comento que me fue disminuyendo muy de a poquito, tranqui. Yo estoy muy feliz. Y eso que le doctor me dice que soy un poco vaga y no lo hago tan como tendría que ser. Yo lo hago a la noche, porque trabajo. Lo hago tranquila en la cama. Lo pongo bajito, mirando tele. Y bueno, hay días que no lo hago. Pero él me dice que tengo que hacerlo y por eso se me prolonga un poco más el proceso. Pero me disminuyó bastante. Hay días que si, lo tengo presente. Pero nunca tan fuerte como lo tuve cuando empecé con la terapia sonora para el acúfeno.

Yo comenté con mucha gente que lo tiene. Normalmente, cuando uno tiene un problema, lo comenta. Y noté que era más habitual que lo tengan, que que no lo tengan. Es más, en mi obra social yo me hice todos los estudios y la persona que me tomaba los datos de la obra social. Me comentaba que el zumbido no se podía curar. Me aconsejaba incluso tomar algo de alcohol para dormir por las noches. Aunque yo se que no es recomendable. Obviamente no es la solución. A mi me angustiaba mucho, porque realmente es una condena par ael que lo tiene y lo siente tan fuerte.

A veces uno no se da cuenta cuando lo tiene o no lo tiene. Uno se habitúa al zumbido. Hay días que siento que no lo tengo el zumbido. Otros días se siente muy suavecito. Al comentarlo con mis hermanas ellas decían: “ojalá que yo no lo tenga”. Pensando en la posibilidad de que fuera hereditario. Y ahora me mencionan que hace rato que no me quejo del acúfeno. Por suerte me ha disminuido bastante la molestia, gracias a la terapia sonora con muesca a medida.

Bueno, yo lo comento con muchas personas. Por ejemplo, hablando con el farmacéutico le comenté sobre el dr Hernandorena y él pensaba que no existía ninguna solución. En algunos casos cuando es leve se puede ir. A mi no es que quizás se me curó el acúfeno, sino que me bajó mucho el volumen y es un alivio. Y bueno, espero ayudar a los demás con mi testimonio, ser útil con alguna persona.

Muchas gracias.

Saludos